El denostar un movimiento juvenil.
La movilización Fridays for Future del viernes pasado, -promovida por la activista sueca de 16 años, Greta Thunberg- en la cual se incitó a niños y jóvenes de todo el mundo a defender su derecho estipulado en el artículo primero, fracción tercera de la Carta de las Naciones Unidas en materia de cambio climático:
“Realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario, y en el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión.”
Carta de las Naciones Unidas
Fridays for Future logró convocar a más de 4 millones de personas en más de 150 países para hacer frente a un problema común mediante la exigencia de políticas públicas sustentables, así como el compromiso de hacer cumplir el Acuerdo de París de 2015, protocolo con menor vigencia cuyos propósitos se centran en la reducción de contaminantes de forma unilateral.
El día de ayer se desarrolló en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York la Cumbre de Acción Climática. Donde los mayores contaminantes- a excepción de Donny Boy que llegó de último momento y el beneplácito de la joven activista no se hizo esperar- brillaron por su ausencia y se le sumaron muchos más escépticos incluido Brasil. El Presidente de México, hizo lo propio, no asistió y por primera vez fue congruente en su actuar porque iría en contra de los proyectos ecocidas que tiene en mente para su mandato.
Para entender el compromiso de la ONU ante la emergencia climática se debe señalar que, dicha organización, cuenta con el compromiso firme de 193 países y sólo 63 Jefes de Estado asistieron a la Asamblea General. Es inimaginable que la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociación) cuente con 211 países miembros y tenga más empeño e interés en la toma de decisiones.
El denostar un movimiento juvenil en pro de la emergencia climática podrá traer grandes consecuencias para las próximas elecciones a nivel mundial. Así que, representantes del pueblo democrático, los exhorto a que se involucren en problemas globales. Dejen atrás la ideología económica y muestren sentido común.
La Primera Guerra Mundial del Cambio Climático ha iniciado en el centro de África por la falta de agua y comida. El panorama global, tampoco es alentador: el derretimiento extremo de los glaciares ha afectado que las corrientes marinas se alteren propiciando sequías, huracanes catastróficos, calor excesivo en Europa, enfermedades, migración masiva: ¡caos!
Mientras que el cambio climático no sea visto o se entienda como un nuevo reto de la geopolítica y gobernanza global, la humanidad estará muy lejos de resarcir el daño y el costo será invaluable.
Tomando nota de lo anteriormente expuesto, la labor de Greta Thunberg ha alcanzado fama internacional que ha sido nominada al Premio Nobel de la Paz 2019. ¡Mérito invaluable! Solo falta indagar, los intereses que tiene Rockefeller Brothers Fund en ella, así como otras ONG’s y empresas energéticas ya que son promovidos por fondos de inversión y por fondos inmobiliarios, según el diario The Times.



