Mezquita Al-Aqsa, Jerusalén. Fuente:Pexels
El 7 de octubre de 2023, será recordado como el 11 de septiembre de 2001 tras los ataques “sorpresivos” del grupo extremista de Hamás ubicado en la Franja de Gaza hacia Israel. Desde el sábado por la mañana en pleno shabat[1] hasta el día de ayer, se calculaba que 5 000 misiles fueron proyectados hacia Israel de manera intempestiva haciendo sonar las alarmas de ataque en todo el país. Muchos de los proyectiles fueron interceptados vía aérea logrando “minimizar” los daños. Sin embargo, ¿cómo es posible que uno de los países con un sistema de vanguardia tecnológico y militar pueda ser sorprendido por miles de misiles por quienes consideran un ente inferior? ¿Fue un ataque conciliado para favorecer la imagen del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ante el descontento de la sociedad contra su plan de debilitar la Corte Suprema y otras instituciones demócratas[2]? ¿Qué impulsó a Hamás ha incrementar las hostilidades contra Israel? ¿Participó Hezbollah?
Para comprender la problemática en el conflicto árabe-israelí, es preciso remontarse a cuestiones bíblicas al considerar a Jerusalén como una ciudad sagrada para las tres principales religiones del mundo (cristianismo, judaísmo y el islam) más no como un territorio jurídico-legal. Razón por la cual, se han producido múltiples enfrentamientos entre las partes propiciando una zona de inestabilidad en la región, donde Israel y los palestinos proclaman la autonomía de Jerusalén.
Como dato al lector, la Ciudad de Jerusalén se encuentra fraccionada en cuatro barrios: armenio, judío, musulmán y cristiano. Dichos barrios fueron nombrados de acuerdo con la identidad de la mayoría de las personas que viven en ellos. No obstante, la situación actual del estatus de Jerusalén se fundamenta en la internacionalización de la ciudad, donde ni Israel ni los palestinos ejercieran soberanía de la ciudad antigua. Esta recomendación fue a solicitud de la Asamblea General de Naciones Unidas a través de la resolución 181 en 1947.
Tomando nota del párrafo anterior, el grupo terrorista Hamás, considerado así por el Departamento de Estado de los Estados Unidos porque proclama la destrucción del Estado israelí[3], inició un ataque múltiple contra Israel bajo el siguiente argumento: desde septiembre del 2022, colonos y soldados israelíes irrumpieron y negaron el acceso a palestinos a la Mezquita Al-Aqsa en Jerusalén Oriental ocupado- considerado el tercer templo más sagrado para los musulmanes después de la Meca y Medina, ambas ubicadas en Arabia Saudí. Aunado a ello, en 2019 se suscitó un incendio en la misma Mezquita, al tiempo que la Catedral de Notre Dame en Paris, Francia; también ardía en llamas. La prensa internacional optó por darle mayor cabida a la negligencia de un trabajador parisino tras dejar un cigarro mal apagado, que al desconcierto de otro sitio holístico. Hasta la fecha se desconoce las causas que originaron el incendio en la Mezquita.
El grupo extremista de Hamás basó su ataque por las injusticias perpetradas a los palestinos no solo en la Mezquita Al-Aqsa sino por la anexión de todos los asentamientos judíos construidos ilegalmente en el Jerusalén Oriental y en Cisjordania. Sin embargo, en varias cuentas de Twitter, como Hoy Palestina y Quds News Network difundieron un vídeo, el pasado mes de julio, en el que se presume a la ocupación israelí verter cemento en manantiales de agua en el área de Al-Hijrah, al sur de Hebrón en Cisjordania; negando toda posibilidad de utilidad sobre un derecho humano.
Ahora bien, el presente análisis plantea otra hipótesis vista desde un panorama diferente: en el marco de la guerra petrolera en 2020 ocasionado por el inicio de la pandemia por el COVID-19, Mohammad bin Salman, príncipe heredero saudí desde 2017, entabló conversaciones con el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y con el primer ministro Netanyahu, abriendo así un canal de comunicación y una alianza tripartita para mantenerse en el poder y controlar los precios de los barriles del petróleo, debido a que cada uno enfrentaba turbulencias políticas: Donald Trump, enfrentaba su primer impeachment promovido por el partido demócrata bajo los cargos de abuso de poder y obstrucción a la verdad por el caso de Ucraniagate, el cual logró ser exonerado. Empero, no le fue suficiente para continuar en el poder, próximamente será juzgado por intentar subvertir las elecciones de 2020 en el segundo impeachment en su contra. Mientras que, el primer ministro Netanyahu enfrentó un procedimientopor abuso de confianza y corrupción. Por último, el príncipe bin Salman, no cuenta con el apoyo de su pueblo por diversos factores que aquejan a la región como su cercanía a Israel, la guerra insostenible en Yemen y por el supuesto asesinato del periodista Jamal Khashoggi en el 2018 cuando ingresó al consulado saudita en Estambul, Turquía.
Esta alianza fue acogida como un mecanismo de hard power al unir al gobierno saudí con Israel y el free world. En la actualidad, dicha alianza continúa pero tal parece que la prensa internacional se sorprende de la unión. Dicho lo anterior, se pone sobre la mesa que la intención de Hamás en atacar a Israel es presionar al gobierno saudí a tomar partido por el mundo árabe o por Israel, ya que se contempló la visita de una comitiva saudí a la Mezquita de Al-Aqsa para el miércoles pasado (04 de octubre de 2023) que fue cancelada una semana antes por temor a represalias, críticas o repercusiones violentas entre las partes involucradas.
Cabe aclarar que, ante el incremento de las hostilidades entre Hamás e Israel, el precio del petróleo subió y benefició a Arabia Saudí. Por su parte, Hezbollah se ha mantenido al margen al no hacerse acreedor del ataque, aunque no se descarta su participación, así como el silencio de Irán. No obstante, las amenazas y señalamientos de algunos países europeos afectaran en el envío de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza condenando a más civiles a vivir en la agonía por el fanatismo de unos cuantos. Mientras el sosiego de otros cuantos países agravará la situación por la tibieza en su política exterior. Es preciso estar pendientes de los posicionamientos diarios de países que podrían tener injerencia en el conflicto como Siria, Líbano, Rusia, Egipto, Irán, Turquía y Estados Unidos, por mencionar los principales.
Comentarios finales
Las condenas enérgicas ya no son suficientes. La desgracia permea día a día en la vida de millones de personas. Han sido varios los episodios en los que los fanatismos religiosos de ambos bandos han terminado con la vida de civiles, que son inocentes en esta guerra, mujeres usadas como armas de guerra, el quebrantamiento en la inocencia de los niños y el desequilibrio mental de los guerreros; argumentando la no posible convivencia de los pueblos, la aniquilación del otro y la prevalencia de solo uno de ellos en la región.
Una vez más, la falta de voluntad colectiva para preservar la paz internacionales se ve opacada porque muchos países no han ratificado el Estatuto de Roma como lo son: Israel, Estados Unidos, la Federación Rusa, la República Popular China, Ucrania, India, entre otros; por lo que la injusticia seguirá prevaleciendo y se continuarán cometiendo crímenes de lesa humanidad y de guerra.
Es relevante destacar que, en los Acuerdos de Oslo de 1993, tanto la Autoridad Nacional Palestina como Israel compartían un interés común, dichos temas contemplan a: “Jerusalén, refugiados, asentamientos israelíes, cuestiones de seguridad, fronteras, relaciones y cooperación con los países vecinos, y otras cuestiones de interés común como el agua” que en el presente se quebrantan una y otra vez desde entonces.
¿Cuándo será el día en que se romperán los dogmas y los sesgos religiosos para así rechazar todo radicalismo religioso? ¡Hamás, no representa los ideales del pueblo palestino, solo es un grupo extremista que quiere dañar a su hermano!
[1] Día de descanso para el judaísmo.
[2] Se desarrollaron múltiples protestas en las principales ciudades de Israel por la reforma judicial de Netanyahu que pretende un ataque a la democracia, debido a que éste considera una interferencia máxima en las legislaciones y planea el fast track de normativas que lo beneficien.
[3] Por su parte, la Unión Europea también lo considera como tal.




Excelente articulo